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El libro como luz en la era de la gratificación instantánea

LA LECTOESCRITURA DESDE LA PEDAGOGÍA Y FILOSOFÍA DEL LENGUAJE (29)

El libro como luz en la era de la gratificación instantánea

Galo Guerrero-Jiménez

Convencer a la gente, en especial a los jóvenes y a los profesionales universitarios, para que se empoderen de la lectura y de una buena escritura, incluso de lo elemental y formal de la comunicación por escrito, es complejo, por infinidad de circunstancias que hoy vive la humanidad virtualizada, globalizada y tecnologizada, a pesar de que la información en todos los campos del saber humano está ahí, a la mano, es decir, en la pantalla, y llega al cerebro en milésimas de segundos, pero no es procesada para aprender a pensar con rigor, con rebeldía, con acierto, para reflexionar, filosofar y criticar y, ante todo, para que se agilice la mente desde la más profunda conciencia del ser, de manera que, el nivel estético, cognitivo, lingüístico y ecológico-ético sean los vectores por los cuales el lenguaje escrito, leído, escuchado, hablado y gestualizado corporalmente, llegue a los niveles de conocimiento, sabiduría y pundonor que un ente humano necesita para que sea, justamente, humano, en todo lo que ello implica desde su condimento personal para que las inteligencias, al menos, la intelectual, la emocional y la ecológico-espiritual, le permitan expresarse ante la vida y ante la naturaleza en general, con pundonor. Pues, necesitamos un mundo que transmita luz para aprender a reconocernos.

Se pensó que la información virtualizada, tecnologizada y electronal estaba para solucionar todos los problemas humanos, sobre todo, el de la formación y la educación en general; sin embargo, el lenguaje y la palabra, a través de estos medios, lo que ha hecho, como lo señala Rojas Estapé, es adentrarnos en la era de la gratificación instantánea:

Todo se vive en cuestión de segundos o milisegundos. Esa búsqueda de intensidad máxima y de novedades constantes genera tal cantidad de dopamina que la mente pide más y más. Cuanta más estimulación y más velocidad, menos capacidad de controlar la paciencia. Cada vez necesitamos sentir más, y cuando no es así, nos frustramos e impacientamos. La virtud de la paciencia (…) nos ayuda a gestionar las emociones ante las adversidades. Consiste en controlar lo difícil, lo incierto y lo inesperado de la mejor manera posible, permitiendo un espacio para la reflexión y la espera. (2024, p. 255),

tan vitales para que este mundo desde lo humano aprenda a realizarse plenamente, buscando espacios de silencio y en contacto con la naturaleza.

Pues, en una era en la que, como argumenta Steven Pinker:

¿Cómo podemos llegar a discernir el sentido del sinsentido? [en el que nos vemos avocados.] La pregunta es urgente. En la tercera época del tercer milenio nos afrentamos a amenazas mortales para nuestra salud [mental], nuestra democracia y la habitabilidad de nuestro planeta. Si bien los problemas son abrumadores, existen soluciones y nuestra especie posee los recursos intelectuales para hallarlas. No obstante, entre nuestros más feroces problemas actuales figura la dificultad de convencer a la gente para que acepte las soluciones cuando efectivamente las encontramos. (2021, p. 13);

y todo porque la luz del lenguaje, de la palabra profunda, no aparece para iluminar.

Una de las soluciones está en la de aprender a manejar las pantallas con ponderación, para que la información, en efecto, se convierta en conocimiento y en sabiduría; educarnos para que así sea, se vuelve urgente, como señala Pinker. Y, otra gran solución, está en la de continuar con la lectura de libros, puesto que ellos

son miradas hacia el propio lector. En la luz que ilumina los ojos (…) [y el intelecto], se juntan el tiempo de la vida, la presencia de cada instante que modula los latidos del corazón, con ese otro latir imperceptible que la escritura de las palabras encierra. Porque ellas también son luz. El lenguaje es esencialmente luz. El existir de las palabras se explica porque están encendidas por sus significados. Mientras más llenos de experiencia, de sabiduría, más luz despiden, más iluminan” (Lledó, 2022, p. 127)

para actuar y entendernos racionalmente.

Referencias bibliográficas

Lledó, E. (2022). Los libros y la libertad. Barcelona: RBA.

Pinker, S. (2021). Racionalidad. Qué es, por qué escasea y cómo promoverla. Traducción de Pablo Hermida Lazcano. Bogotá: Paidós.

Rojas Estapé, M. (2024). Recupera tu mente reconquista tu vida. Bogotá: Espasa.